viernes, 7 de noviembre de 2008

Dilema


Frecuentemente me sumerjo en este dilema: reconocer quien soy, tal cual soy, como soy, lo que soy, mi ser completo, integro. La que está detrás de las ventanas de mis ojos, a la que le gusta caminar, a la que le duele la cabeza de tanto pensar pero sin ganas de renunciar a hacerlo.

Me inquieto porque a mi misma me confundo con tanto que hay en mi, con tanto sintiendo y sin decir, por lo dicho sin querer, y por lo hecho solo por ocio o placer. Me pregunto si no estoy siendo incongruente conmigo misma, o es que simplemente así soy. Una paradoja, una premisa inconcusa, un silogismo ilógico, una hipótesis incomprobable.

Que me entra la duda de ser tan terrenal cuando sobre todas las cosas creo en Dios, y después en el poder salvador de amor y entonces sí hasta el final en la gente, en el placer y en las cosas.

¡¿Qué será de mí si un día se me pierde la fe, se me escurre el amor y sólo me quedo con los amigos que he descuidado y con los 5 pesos que ni siquiera traigo en la bolsa??!!

Y ¿Si solo me quedo con la Fe y se me olvidan los placeres infinitos de mis 5 sentidos, con la panza vacía, el paladar sediento y el cuerpo con ganas?

Si soy absoluta y radical, o si soy ambigua e indecisa. Si soy extremista o liberal. Anárquica o democrática. O si puedo ser todo junto, a veces si, y a veces no. Selectiva y parcial. Materialista y espiritual. Terrenal y enigmática. Santa y sacrílega…

¡Ay de mi si en una de esas el pecado me gana! ¡Ay de mi si en una de esas termino como Beata!

Mi luz y mi sobra, conjugadas y matizadas… cavilando y sin renegar:

Esto es lo que soy.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ahora que te tengo

Si tan solo pudiera decirte al oído,
La dulce sensación que embarga mi pensamiento,
La frescura de un recuerdo aun latiendo,
El sonido de un susurro regado por el viento.

Si estuvieras conmigo, aquí y en ninguna parte,
Oyendo mi vida y descifrando el silencio,
Tratando de comprender y buscando el origen
De este aroma a cielo que embriaga mi universo.

Si pudiera tenerte cerca…

Aparecería de la nada la sensación de aquel primer contacto,
Extrañado sin siquiera haberse experimentado,
Llorado desde antes de darlo por terminado,
Espontáneo, entrañable, perfecto, nacido del alma…

Reviviría aquel beso concebido desde el principio,
Creado de antaño, añorándose, madurándose,
Hasta el preciso momento del alumbramiento,
A plena luna, desvaneciendo hasta la negrura de esa noche…

Recrearía contigo cada tema de mis sueños,
Planearía para ti todas las travesuras,
Resucitaría con tu corazón cada anhelo asesinado,
Inventaría lo jamás imaginado para robarte una sonrisa…

Pero me asomo a la calle y no te encuentro…
Y me conformo con poner en pausa cada deseo
Guardarlo bajo el escritorio, en una esquina del recuerdo,
Para mostrarte todo cuando pueda decirte... “ahora que te tengo”