lunes, 5 de octubre de 2009

Tanaxhuri


“... y recorrer los barrios del mundo, tocando las puertas de la gente sencilla con la Biblia en la mano.”
Eso fue precisamente lo que hice el domingo por la mañana. No es la primera vez que salimos a territorios donde no es muy frecuente que se visite a las personas debido al difícil acceso, pero yo no conocía Tanaxhuri.
En realidad Tanaxhuri no me parece una localidad, sino un camino. Inicia cuando mucho a unos 20 minutos de Uruapan y consiste en un sendero estrecho en mal estado por las lluvias, en condiciones tan extremas que había un rally de ciclismo de montaña en esa ruta. ¡Una escena notable! Al menos unas 30 personas de todas las edades montadas y repartidas en tres camionetas de redilas listas y dispuestas para buscar gente receptiva. Casi todos traíamos nuestro “itacate” (provisión de alimentos) para cuando terminara la jornada, como listos para una excursión.
Uno se siente en el paraíso en lugares como ese, se puede oir incluso el murmullo quedito de la tierra, codeándose con el canto de los arroyuelos y el susurro del viento entre las hojas del los árboles de aguacate y los anchos sembradíos de la flor “ave de Paraíso”. Debe uno captar lo que realmente puede motivar al escucha, porque si le hacemos saber que pronto la toda la tierra será un jardín exuberante y fértil nos mirará escéptico con cara de “ofrézcame algo que yo no tenga”.
Íbamos haciendo escalas sin separarnos demasiado entre huerta y huerta. A donde sea que mirara camino a la siguiente casa encontraba algo maravilloso: una begonia con olor a postre cítrico, árboles tan cargados de su fruto que rendidos se inclinan hacia el suelo, una vaca pelirroja con pestañas envidiables, helechos con hojas en forma de corazón y el verde en todas sus tonalidades. ¡Debí haber llevado mi cámara!
Pero sobre todo, cumplimos con nuestro propósito, aunque no hubo mucha gente, al menos a cada uno de los “excursionistas” nos tocó compartir el mensaje.
Y como el trabajador merece su salario, finalizada la labor, nos dispusimos a comer. En momentos así nada es particularmente de alguien y lo que de manera individual pudiera parecer un refrigerio mediocre se convirtió en un bufete de tortas de todos los sabores, yogurt para beber, refrescos, galletas y demás aperitivos que de tanta variedad no alcancé a probarlos todos. Se miraban todos felices, intercambiaban bromas, sonreían. Alegría como esa es difícil de explicar, por que es tan sencilla que no se puede comparar a ninguna otra cosa que yo conozca. Y siendo franca, hacia mucho que no experimentaba algo así.
Antes de partir, el dueño de la huerta donde nos quedamos a comer me permitió llevar una bolsa llena de limas por la módica cantidad de $5 solo que yo las tenía que cortar. Como me gustan tanto fui por las mías y escogí las más bonitas, lisas y jugosas mientras recitaba una canción de amor recién inventada, moviendo los labios imperceptiblemente bajo mi sombrero decorado con flores naturales para cubrirme del sol.

lunes, 14 de septiembre de 2009

En algún lugar del mundo. Fernando Ubiergo


Debe haber algún lugar del mundo
donde puedan vivir juntos,
un hombre y un animal
donde las aves vuelvan a casa
sin temor a encontrar jaulas
que no las dejen volar
debe haber algún lugar del mundo,
donde un sueño sea realidad
donde el sol pueda salir seguro
sin temor a encontrar muros
que no lo dejen brillar…

Debe haber algún lugar del mundo
donde un vivo y un difunto
puedan conversar en paz
sin temor a las explicaciones,
que hablan de otras dimensiones
que nunca supe encontrar
debe haber algún lugar del mundo
donde todo sea libertad
donde un día bajen del madero,
a Jesús el Nazareno
y nos hable de la paz.

Debe haber algún lugar del mundo
donde puedan los injustos olvidar a Satanás
donde se pueda sembrar la tierra
repartiendo la cosecha,
entre los que quieren amar
debe haber algún lugar del mundo
donde al fin se pueda respirar
donde la manzana crezca buena
y no pague ya esa pena
del pecado original

Debe haber algún lugar del mundo
donde los viejos encuentren
un poquito de amistad
donde vuelen juntos por el cielo
una paloma con un cuervo
sobre la tierra y el mar
Debe haber algún lugar del mundo
donde todo sea libertad
donde pueda abrazar a ese amigo
que se quedó dormido,
una mañana tiempo atrás…

miércoles, 19 de agosto de 2009

Ejercicio para mañana



Al entrar mi moto queda abandonada,

veloz me cambio de tres zarpazos.

Yo sigo más que acelerada,

tengo ganas de esos abrazos.


Un poco de estiramientos,

hago girar con las piernas el huso,

mi voluntad debería ser de cemento

para que el recuerdo no eleve mi pulso.


Uno – dos – tres, siguen las flexiones

que tensan mis pantorrillas

cuatro – cinco – seis, las abducciones

más veinte sentadillas.


Siete – ocho – nueve, la caminata,

Para las piernas los zapatos pesan.

Estoy que el deseo me mata

y mi cuerpo que de vibrar no cesa.


Diez – once – doce, no me detengo

me abruma el placer de lo postergado,

sentir que el cuerpo que hoy tengo

será el que mañana será disfrutado.


Habrá quien advierta la sutil firmeza

de mis muslos, la suave curva de mi vientre,

de mi amar la implacable buena fuerza,

habrá quien descanse en mi torso desnudo.

lunes, 10 de agosto de 2009

Aquellas pequeñas cosas. Joan Manuel Serrat


Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas

que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

martes, 4 de agosto de 2009

Acerrín acerrán


Saber de él
es la cosquilla
que me incita
algunas veces.

Ver la cara
de su nueva mujer
al despertar
¿Lo hace feliz?

Piensa en su hija,
en la que no fue
ni consentida
al estar triste ¿tal vez?

Los años con barriga
más le pesan
su cabello todo gris,
más cansado ¿quizá?

Y la boda,
con birria o barbacoa
para enero,
para Abril , perhaps?

lunes, 3 de agosto de 2009

Segundo y Eterno


Tiempo
medido con nubes
y palabras de a millón.

Segundos
que duran horas
y no acabarán.

Fracciones
que en instantes
arrojan eternidad

lunes, 27 de julio de 2009

¿Cómo?

A penas uno va desprendiéndose del miedo a la Muerte cuando los acontecimientos misteriosos de la Vida nos traen de nuevo esa sensación imposible de amor perfecto y temible pavor.

¿Cómo no querer solo vivir para protegerlo, cuidarlo, y ser todo de él, tan pequeñito, tan indefenso, tan hermoso y único como más nada en el universo, pedacito de ti, prolongación de tus días, sangre de tu sangre?

¿Cómo no temer que por infortunio terminen tus días y no estés ahí para escucharlo decir tu nombre, acompañarlo en su camino, procurarle atenciones, colmarlo de besos, curarle las raspadas en las rodillas y verlo llorar cuando las heridas sean del corazón?

¿Cómo no temer por tu muerte, si lo único que quieres es vivir para saberlo feliz?

lunes, 20 de julio de 2009

Veintidós



No creas que no lo recordé. El sábado 18 de julio cumpliste 22 años.

Nunca de mi corazón hubieron surgido sentimientos tan tristes e inexplicables como ese día, y la sobra que enmarca mis ojos hace evidente que no se han ido, que por mucho tiempo no se irán. Aun quedan muchas cosas por decir, pero estoy segura que este no es el mejor momento para hacérnoslas saber por ninguno de los medios convencionales que conocemos.

Solo te puedo, apenas sugerir, que busques la felicidad donde sabes que se encuentra.

Van para ti los mejores deseos, los albores, la ráfaga y cariño que mi alma alberga para tu persona.

miércoles, 1 de julio de 2009

No preciso exigencias

¿Qué si preciso exigencias para poder escribir de amor?
Sépase que el amor mío se ha vuelto inmune a pretensiones ajenas.

Porque es lo que tanto anhelo, por lo que siempre rezo,
y me basta sumergirme en él,
para que con besos y burbujas
mi luna vea su propia luz.

Porque escribo desde mi profunda entraña,
desde mi minuto vientre salado
y con las manos desesperadas;
porque así como fuerte odio
mucho más y mejor amo.

Porque me da por suspirar, y ya no respiro,
dejo de imaginar, mejor lo miro,
y decidida vivo en plural desde
que la palabra “vamos” no se puede detener,
libre ahora de la dictadura del Tiempo.

Porque amo desmesuradamente
aquel mundo que es tan imprevisto como imprescindible,
con sus dosis armónicas e inagotables de
inmensidad y agonía,
de mesura color bugambilia,
de amistad sabor a abrazo.

Porque ya no hay vuelta atrás,
y para que este amor se inmortalice
no necesita más que huesos, carne y voluntad.

lunes, 15 de junio de 2009

Sobreviviendo apenas


Veo un universo agobiado por urracas negras y
lúgubres cantos de tecolotes de mal agüero;
siento venir seguro de penas
al futuro triste con cara de desencanto nublado.


¿Con cuanto enfado y hastío puede un hombre
pensar en el porvenir,
serruchado por la carencia,
victima de los sobresaltos bursátiles
y el culebrón telenovelesco
en cada palacio gubernamental?

Ni para que agobiar a los sesos
en su ya de por sí agonizante lucha por no consumirse
atormentándolos además
con esquirlas de publicidad sucia hasta el cansancio
y ridícula hasta decir basta
de políticos y bufones,
sufragios efectivos o nulos o blancos,
si solo quiere subsistir
y no morirse de hambre,
si solo intenta sanarse
sin dinero para pastillitas mágicas y jarabes curativos,
si solo evade con sangrante esfuerzo
a La muerte que le ofrece acabar con sus días
quemado, o asfixiado como niñito inocente,
o le regala una bala perdida,
o le cobra en euros o en su defecto dólares
cada hora extra de aliento.

Por eso muchos,
como en los tiempos de “La Peste”,
se pierden extenuados y resignados
en la peripecia existencial,
a veces egoísta, a veces solo justa y merecidamente propia,
sin deseos de ver lo que hay más allá de la propia nariz
con el desesperado propósito de no morirse
ante tanto drama de la vida real
de tristeza, desaliento y decepción.

¿No es acaso más oportuno,
en momentos de prehistórica pena o de precipitado funeral,
un abrazo sincero y una mano amiga
que un spot de publicidad?

jueves, 11 de junio de 2009

Tú...



Tú,
azul Neptuno,
cosmos creciente,
gravedad regente,
amor lunar…

Tú,
sueño esmeralda,
la piel de leche,
calor celeste,
amor voraz...

Tú,
amor de puerto,
desierto y mar,
heroica casta,
amor de sal...

Tú,
tierna lujuria,
dulce deseo,
vehemente labio,
amor manjar...

Yo,
tu fiel pesquisa,
sin alas volar,
mariposa y querella,
siempre jamás...

jueves, 4 de junio de 2009

El principio del fin

¿Por qué será que siempre se encuentra un evento específico que precede a la desgracia, como si este fuera el causante de la misma?

Al recordar esa tarde vuelvo a sentir el mismo escalofrió que recorrió mi cuerpo, el que en ese momento fue un mal agüero, y que hoy corona el epitafio sobre la tumba de la vida que conocí hasta aquel entonces como tal y que precisamente ese día dejó de ser.

Mi padre no quiso celebrar su aniversario de bodas No. 20, y el novio que solía tener por aquella época no pudo (porque no quiso) acompañarme en esa velada anual que para todos es tan importante. La compañía era, a excepción de un par de personas, casi desagradable; la habría pasado muy aburrida de no ser por esa sensación que me tenía tan intranquila e impedía que pudiera mantener bajo la mesa las piernas quietas, con lo que odio que otros hagan eso.

Esa noche de Abril “fue el principio del fin”.

Los acontecimientos que le sucedieron desataron una tormenta que no ha dejado de hundir barcos y arruinar puertos cada que le es conveniente; estoy segura que tendrán que pasar muchos años más para que este océano olvide la rabia y deje de vomitar los restos de innumerables naufragios que causó además de sus incontables muertos, en el caso de que eso sea una posibilidad.

A partir de ese día, la felicidad ha sido algo que apenas siento por momentos, porque tarde o temprano vuelve a turbarme esa misma borrascosa oscuridad. Como ese mal presagio, han sobrevenido otros mucho más fulminantes, replicas agravadas de la misma condena.

Aún así, contenta siempre que puedo, aguardo esperanzada el día en que la calma llegue a mi mar.

martes, 2 de junio de 2009

Errando el blanco

Condenados estamos a fallar
cada vez que las cadenas de nuestro instinto
son más poderosas que los lazos dignos de la fe;
cuando estando juntos,
la carne se vuelve más densa que el espíritu
y la sangre más pesada que la volátil idea del decoro.

Siempre culpables
mientras seamos presos eternos de este
vínculo que nos une infatigable
y nos arrastra hasta un penoso abismo
de infinito placer.

¿Cuándo purgaremos esta suma de pecados,
que hoy amontonamos hasta el cielo,
sino en nuestra muerte?

martes, 26 de mayo de 2009

Canta para mi

Canta para mi como anoche,
a plena luna,
a medio bosque
bajo el toldo estrellado
y entre curvas, cantemos los dos.

Canta para mi,
para arrullarme y no dormirte,
Para amarme porque quiero,
y también quiero oírte
con canto y percusión.

Canta con tus manos,
canta que en tu abrazo
despacito y abrigado
tu canción
se vuelve mía
porque eres otra vez el corazón.

Canta agotado
que en tu pecho
aun cansado
se me olvidan tus tropiezos
y retomo mis derechos
de delirios compartidos
y regazos de amor.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Amor de Tarde

Mario Benedetti
(14/09/20 - 17/05/09)

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

jueves, 14 de mayo de 2009

Anatomista


Anatomista que ayer me examinaste
hasta encontrar la razón de mis penas
que encontraste más que buenas razones
para pensar que las penas son buenas.

Anatomista que ayer mismo curaste
y examinaste mis entrañas con tu bien criterio
hallaste no enfermedad sino canciones
y de mis delirios el desfiladero.

Anatomista bárbaro que artífice resultaste
que más que ser medico espeleólogo pareces
cuando exploraste mis cuevas y depresiones
la tierra virgen que ni siquiera mereces.

Anatomista solo un sueño fuiste
porque en todo caso ahora solo eres enfermero
que solo imaginé lo que ayer hiciste,
al paso de las horas desapareces entero.

viernes, 8 de mayo de 2009

Tómalo o déjalo


El fulgor avellana
de mis ojos oblicuos
coronados con
rebecos abanicos
de pestaña acariciar.

La estatua del cuello
de musa bruñida,
cobre labrado por
virtud altanera
de continuo calar.

El olor de mi cabello,
tinta ceniza
y humedad vegetal,
de celosas cardas en
contienda inmortal.

El vértigo mórbido
precipitándose
al palpitante risco
entre mis pechos,
esternón pa’ curar.

El efecto comba
de mi cuerpo
cual Teresa de Bernini
en beato estertor
a la hora de amar.

La brisa pelusa
que viste mi piel,
erizable hebra
tapiza-desnudos
en diario pulular.

La cárcava infinita
de mi ombligo
sin fondo
en vientre lozano
y dispuesto frutal.

Mis piernas de bambú,
fervientes encaramadas,
lo diminutos de mis pies
en sigilo y desenfado
de andariega eventual.

El sendero marcado
como cordillera a la espalda,
sensible y palpable
camino de ensalmos
y rosario vertebral.

lunes, 4 de mayo de 2009

Helada



Moriré,
como la ingenua y soñadora rosa
que fue a nacer inoportuna
en un jardín prohibido
durante aquel crudo invierno;
E iré a dormir sola
en los brazos del Seol,
como un ser anónimo más,
fantasmal viento
que reside en el susurro de la noche
y se pierde para siempre en la reverberación
de la tardía mañana.

Hasta nunca, blanca luna.
mis ojos se cerrarán con tu imagen
como último recuerdo.


http://www.metroflog.com/-bonii-/20090223/undefined/?pos=20090302&nf=
(imagen de bonii)

Soy una extraña

Soy una extraña que duerme
Con la luz encendida
Y abrazada a la almohada,
Llorando…

Que despierta sin sueño,
Se arregla y se peina,
Anda tranquila,
Y llega temprano…

Que no desayuna,
Solo bebe agua tibia
Con el jugo de un limón,
Y lo hace cantando…

Soy una extraña
En este cuerpo, con esta vida,
Y hoy soy la que estoy,
Solo que no lo había esperado.

viernes, 24 de abril de 2009

Divinos Nudos Vitales


La luna se nos moja,
el cielo tambalea,
el sol se oscurece
y las estrellas casi caen,

Y en nuestro mundo,
si Dios quiere,
nada pasará…

Porque ataremos
la cuerda del amor nuestro,
cada extremo
a unos corazones,
de casi niño,
casi hada,
y a cada nudo
la distancia
se acortará.

Y será una cuerda,
quizá dos, tres o más,
quien sabe,
las que nos mande la vida
y como marinos
nos ponga a anudar.

Tu lo dijiste,
y voy a creerte,
que contra el amor
nada podrá.

martes, 21 de abril de 2009

Relativo circunstancial

Es la premura
de una promesa
la causante del espontáneo
“Jesús!” al filo de la boca.

La anticipación
de acontecimientos
que apenas se intuyen
entre la espada de las tinieblas
y el muro de un cegador sol.

Un temor natural
a lo desconocido
y una necesidad casi morbosa
por saber lo que pasará.

Si hay destino…
Si todo es casualidad…
O el poder reside en las manos…
En las propias o las de los demás…

Es la duda perenne
y el único objeto de la certeza:
que en esta vida
solo es seguro
que no hay seguridad.

lunes, 13 de abril de 2009

Persigo

Desesperadamente persigo
por desnaturalizados senderos
desde los árboles las ramas,
los tallos y espinos,
entre macetas y pastizales
lo más parecido a mi libertad.

Pareciera que no hay buen camino
ni conveniente y eficaz atajo
para ambiciosa retener,
postergando deficiencias,
un poco más de mi soledad.

Las horas conmigo
los minutos sin olas
las voces opacas
en sueños e historias.

Debajo del peñasco,
al golpe de un grito,
al ras del cristal,
quiero encontrar
en mi codo o en mi ombligo
la que seré al final.

martes, 7 de abril de 2009

Agua de esmeraldas

Mi guardián hoy no me cuida,
Está atareado y me deja a solas
Yo que soy casi sirena
Me escapo entre las olas.

Libre y sin custodia
Me arropo con verdes algas
Canta mi piel morena
Y corean las caracolas.

Y en medio de mi huida
Nado en agua de esmeraldas
Viste mi cuerpo la arena,
Ya me despojé de las faldas.

Siempre quisiera estar así desnuda
De mis cadenas más mil faltas,
Dormir plácida y serena
Soñando con usar mis alas.

Imaginaré que soy besada
Por el verde de las velas
De la barquita que atrás queda
Pues mi ángel me lleva a rastras.

lunes, 6 de abril de 2009

Cero romanticismos


Lamento hoy no estar dispuesta a los chiqueos.
Basta de arrumacos. No quiero soñar con caricias.
Las caricias las quiero, pero no de lejos.
Ya me cansé de inventar evasivas.

Lamento estar distante y más fría que el hielo,
Lamento haberme quedado sin calor
Y que mi cándido corazón haya dejado su empleo.
Lo vi abdicar a su puesto
Alejarse indiferente,
A parte de cobarde, incompetente.
Que se vaya por un tiempo!

Lamento mucho estarme buscando
en vez de buscarte y dejarme llevar;
y para colmo no tengo intenciones
de dejarme encontrar.

De repente hay días en los que siento
que me falta algo o me sobran cosas.
Que la que está no es la que estoy siendo,
y la que quiere estar se perdió en el Amazonas.
Días raros. Ombligos con pestañas.
Hoy es uno de esos días. Puras patrañas.

No me dan ganas de besos de chocolate
ni abrazos de algodón color rosita.
Hoy detesto todos los encajes.
Hoy no estoy para cursilerías.

Me dan ganas del que no eres,
del que es tan remoto e inalcanzable
,
no me gusta el que no hace nada porque no puede.
No es tu culpa,
tu existencia tan limitada es la detestable.
¿De que más habré de lamentarme?

Será que estas lejos y mi cuerpo se congela.
Será que solo necesito a mi lado una presencia.
De poco me sirve saber de tu vida,
si soy tan ajena a tu existencia.

Lamento ser dura, lamento ser ingrata.
Lamento que sea mía la voz que constate me dice:
“Despierta tontuela!
despierta insensata!”.

Cero romanticismos, perdón por decirte
Que me está llevando la fregada.

viernes, 3 de abril de 2009

¿A quién le escribo?

Si no tienes nombre
ni tierra,
ni ojos para tener ojeras;

Si no tienes cuello
que conozca,
ni manos para tocar
y tocarte;

Si no estas,
o estás lejos,
o me iré lejos;

Si no te veo,
si estoy ciega,
si no te recuerdo;

Si te vas,
o todavía no llegas,
dime tú:
¿A quien le escribo?

martes, 24 de marzo de 2009

Llegará mi día


Confío en que llegará mi día,
día de dicha,
de gloria,
de paz,
Por favor, de paz…

Llegará a caso
cuando ya no lo espere,
cuando ya no tiemblen
mis labios,
ni de placer,
ni de frío,
ni de profunda tristeza,
sin tristeza,
tarde pero llegará.

Llegará cuando
deje de buscar
pureza en alcantarillas
o elefantes en los cielos,
sal en los duraznos
y azúcar en el mar.
Cuando regrese
de mis húmedos sueños
seca y abnegada,
tranquila y descansada
sin necesidad de más buscar.

Hasta que llegue ese día
escudriñaré a tientas el buen amor
y la plenitud impasible,
la garantía de que nada es eterno
y el resguardo en los brazos del que no está.

jueves, 19 de marzo de 2009

Te quiero a las diez de la mañana. Jaime Sabines

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?

martes, 10 de marzo de 2009

Te he de robar el aliento

Solo anticipo que será de repente,
sin darte tiempo,
sin pedirte permiso.
No seré considerada
y no pretendo amedrentarme
cuando confirme que no actuarás sumiso.
Empezaré por morder tu cuello,
con desesperada apetencia,
justo por donde corre tu sangre,
seguiré por la ruta de tus venas.
Seré poco sutil al llegar a tus lóbulos,
inmóviles victimas de mis mordiscos,
tu pulso se acelerará violento
a merced lo que susurre a tu oído.
No conforme con solo besos
me atreveré a invadirte con caricias,
triunfante veré como caes rendido
en un tormentoso mar de delicias.
Y bajaré abruptamente a tu pecho,
con la perversa intención de despertar tu vientre,
será el espacio entre tu piel y la mía estrecho.
Anticipada confieso:
ya no quedará rastro de cordura en mi mente.
Y sentiré brotar desde mi ombligo
toda esa oleada de irreprimible deseo,
¿Será que no podré más contenerme?
La verdadera razón diré: “No quiero”.

Y en medio de tus ya tantos jadeos
sumados a mis suspiros apremiantes,
viéndome como tú,
tan vencida y suplicante,
no encontraremos más remedio
que entregarnos juntos al amor.

Drugstore


Yo pruebo a lo que sabe el Riesgo
Embotelladito para Cobardes,
Que según por la garganta es fácil pasar
Y de todas maneras no me gusta,
Pues termino escupiéndolo sin más.

Pretendo catar
El brebaje preparado con Conformismo y
Un toque de Mediocridad,
Y tiene un olor casi agradable
Pero al tocar mi boca
No hago más que vomitar.

Así que permanezco
Comiendo golosa de la Miel de los Sueños y
El Almíbar de la Utópica Felicidad.
Y terminaré por ir al dentista
Ya sin dientes con que mascar.

viernes, 6 de marzo de 2009

Vanidad


Me gusta imaginarnos
Pletóricos de ilusiones,
Desnutridos de penurias,
Repletos de cuentos
Y con tiempo de sobra para gastar.

Me gusta imaginarnos
Leyendo un buen libro,
Tomando un buen vino,
Gozando las delicias de la música,
Mientras me cuentas una historia.

Sobre una mórbida alfombra
Y un gran cojín para compartir,
Sin más vestido que el aire
Ajenos a la vacuidad del día con día,
Sin preocuparnos por comer,
Por dormir,
Por resolver,
Por esperar.

Solos, gozando plácidamente
Forasteros en esta tierra,
Sin sudores,
Sin percances,
En un desenfadado intento
De encontrar en la vanidad
Lo que nos negaron
Sin consideración un día:
Paz.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Cuando no digo “Te Amo”


Cada que no digo “te amo”,
Se marchita una flor en mi garganta.
No niego que a veces,
Solo a veces, es por falta de ganas,
Y nadie tiene la culpa,
Quizás las rémoras o las plantas.

Cuando no digo “te amo”
Casi siempre siento pena,
Porque es como un beso que no doy,
Como un bebito que no nace,
Un momento que dejo pasar,
Que se ha perdido para siempre,
Y será consumido por la tierra.

No necesitaría esbozar una rápida disculpa
Que me librase temporalmente de la culpa,
Porque únicamente ahí, frente a mí,
Viendo el fulgor en mis ojos,
Entenderías mi silencio,
Y sabrías que cada vez que no lo dije
Fue con la intención de que lo escucharas
Solo cuando pudiese estar en tus brazos.

viernes, 27 de febrero de 2009

Mi avatar

Meez 3D avatar avatars games

Para reducir la tensión del ambiente: hago la presentación de a.K. versión avatar.

jueves, 26 de febrero de 2009

Antojo de besos

Ayer por la noche me preguntaste que se me antojaba, yo sin pensar mucho te lo dije: tengo antojo de besos. De besos postergados.

Y puede que hayas pensado en un primer momento que me refiero a los besos que te doy siempre cuando vienes a verme, con los que te recibo en la puerta mientras aún cargas tu maleta, cuando la considerable dosis de ansiedad hace que me plante imprudente frente a ti aún cuando se que, como estás un escalón más abajo, no son mis ojos lo primero que verás. Debes saber que adoro el proceso de pegar mi cuerpo al tuyo lo más posible, para que alcances a sentir lo que palpita fuerte dentro de mi pecho al verte llegar; y prosigo con mi particular ritual, ese que consiste en tomar tu cara con mis pequeñas manos y acariciar tu barba mientras admiro tus labios por unos cuantos segundos, retrasando el momento de unir nuestras bocas solo para antojarme más… para desearlo más, y entonces, sin ánimos de contenerme, te beso.

No, no estoy hablando de esos besos, hablo de las ganas que se descorchan de repente y que percibo por un súbito espasmo en mi pancita y un incontrolable arrebato de mi corazón; hablo del apetito que me causa un inoportuno escozor en mi nariz porque resulta que estas tan cerca de mí, en dolorosa proximidad y yo sin poder tocarte; es un condimentado anhelo que se empieza a cocinar en el caldo lujurioso de mi imaginación, que se sazona fértil y en estado de ebullición permanente, sin evaporarse, sin agotarse, porque es puro deseo que se pospone agonizante y se prolonga impasible por la línea etérea que va desde la carnosidad de mis labios, que pasa por en medio de mis pechos, se detiene a trepidar en mi vientre y finalmente se escabulle tibio y húmedo entre mis piernas. ¿Ahora estas recordando la explosividad de ese beso, cuando por fin ve la luz, cuando sofocamos su estrépito entre suspiros y nos rodea la bruma de nuestros ávidos alientos? Y por placentero que sea, tú y yo sabemos que no se demora mucho en convertirse en más que beso.

Espero que alcances a ver a que me refiero, finalmente ya lo sabes: tengo antojo de besos, de besos postergados, y tú me debes uno.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Esencias para llevar


Como péndulos oscilantes,
Por docenas tal cual flores,
Inmutables en botellitas de cristal
Se almacenan los recuerdos,
Agoniza mi inflamada memoria.

Son como la brisa de azahar
que salpica el rostro
cuando viene el aire
y te embriaga con
jugo de limón.

Como la sal que se adhiere
Terca en la piel
Cuando nadamos ingenuos
En un mar poluto
De peces y barcos petroleros.

Como el rescoldo dulce
que deja el Amaretto,
de aromáticos frutos
Que aletargan la lengua
Y desinhiben el deseo.

Como la cicatriz
Que adorna mi rodilla derecha
Que me hice cuando niña
Jugando con varoncitos
Al futbol.

Son mis recuerdos,
Farolitos apagados
O cirios inagotables.

Clandestinos prófugos
De los buenos modos,
Impertinentes pensamientos
Que incansables me perseguirán
Hasta el día en que se me funda la luz.

lunes, 16 de febrero de 2009

Memorias (I)

Como leve brisa que besa mis mejillas, tengo fresco el recuerdo del día en que te conocí.
Éramos poco menos que unos chiquillos, parece poco el tiempo que ha pasado pero cuanto hemos cambiado. Lejos estamos de ser a simple vista los mismos.

A paso lento se apodera de mí la dulce sensación de verte por primera vez, el encontrar una cara nueva entre las habituales, y descubrirte a ti, como un nuevo soplo del viento que pasó a refrescarme. Como siempre llegué tarde. Me senté dos filas atrás de ti. Apenas si pude apartarte de la vista y te juro que intenté ser discreta. Ahora se que en ese entonces no dominaba el arte del disimulo. Descaradamente te observé, descaradamente te escruté, descaradamente me enamoré de ti, desde ese momento y hasta siempre. Era niña, ya no lo soy, al menos ya no tanto.

Y en voz baja pronuncie mi juramento, el más intimo y antiguo anhelo: “Yo lo quiero para mi”. Aún retumba y hace eco en mi cabeza. Me propuse que serías mío desde ese momento. Y aunque solo me permití tenerte como mi mejor amigo, no sabes cuanto te quise. Ni siquiera lo puedes imaginar. Hubo muchos otros amigos, hubo otros tantos amores, pero desde que te presentaste en mi vida, no ha habido ninguno como tú, nunca igual, nunca me pude despojar de tu recuerdo de caramelo. Mi amigo, mi hermano, primer amor, de todos el más perenne. El recuerdo más noble, mi última parada en la estación de la inocencia.

Difícil de creer que después de muchos años, estoy a pocos pasos de realizar mis deseo. Nadie lo cree, menos yo. Hoy eres mío, y no hace más de 24 horas aún estábamos en mi cama, conteniendo la respiración y ahogando los gemidos incompletos, descansando los besos que aún no gastamos e imaginando lo que sería por fin estar juntos, sin tener que decir adiós nunca más.

Siempre en mi memoria estas, amor mío, desde aquel día hasta la noche de anoche, recuérdame siempre también.

viernes, 13 de febrero de 2009

En espera


Descansaré en los brazos de la memoria
cuando vague desnuda por los mares arenosos
de la playa lejana que no nos conoce,
de las luces que no iluminan nuestros pasos.

En silencio caminaré los recuerdos
que nos unieron, deseando imposibilidades
que son palabras sin letras y miradas sin ojos,
soñando con que algún día volveremos atrás.

Pero un secreto orgullo se oculta tras murallas
por saberme de antaño tu amiga,
tu casi hermana, tu amante improbable,
Tu muñequita de trapo entre telarañas.

lunes, 9 de febrero de 2009

Dolencias

Tengo mis muy particulares dolencias. Hoy es el descarado espasmo en mi vientre. Dicen que se quitan con los años, que inexorablemente me llegarán. Ni una pastilla, ni tes de hierbas, ni tes de olores, nada me lo quita. Me doblo en tres irrefrenablemente. Casi grito. Mi vista se nubla. Dejo de respirar, y entonces, fuertemente, suspiro. Al describirlo se confunde con goce, pero no me equivoco, es dolor. Por dos minutos, ya pasó. Dos minutos más, y otra vez. Mi piel se eriza violentamente, hasta eso duele. Dicen que se quita con calor. Yo lo he intentado todo…Menos lo que entre susurros las casadas dicen: cálido placer de amor.

viernes, 6 de febrero de 2009

Oyendo ruidos

Oigo un tren, se está alejando. Oigo una sierra, está cortando. Oigo una voz, está cantando. Oigo mi corazón, está amando.

Este inicuo corazón que palpita y desparrama, salpica y charpéa, endulza y empalaga.

Un pequeño corazón de apenas tres pulgadas, que bombea y no se cansa, que hace ruido sin querer. ¡Ay, que me delata!

Hace ding-dong, hace tic-tac, hace miau-miau, me deja en evidencia. Este corazón, sin pies y sin cabeza.

Si te quedas calladito Corazón, te regalo una paleta, pero calla por favor, oigo que entran por la puerta.

Noctiluca recién bautizada



Me quedo más que triste,
Soy honesta al decirlo.
Pues descubro que el amor que algún día conocí,
Se guarda en el baúl de los recuerdos.

Ya lloré suficiente.
Me sacudo las lágrimas.
Despabilo los sueños.
Mañana volveré a llorar.

Pero me vestiré de fiesta
Y colgaré en mis lóbulos
El dulce sabor de su beso
Que se mece en mi memoria.

Para mí, hay fiesta todos los días.

Perenne será el vestido,
Y perpetuas en mis pies las zapatillas
Escarchadas en azúcar
Que me regaló a su paso.

Y es que un súbito monzón se lo ha llevado,
Las cosas han cambiado,
Pero que una vez me hubo amado
Ninguna ley podrá cambiarlo.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sonámbula aletargada

Fui, vine, vino, no está, nunca ha estado, ya se fue. Lo busqué, me buscó, no estuve, no estoy.
No comprendo.

Esta lucha veleidosa en mi vientre, que desangra mi paciencia y cuestiona mi cordura.

Estoy, ¿Cómo y donde? Camino atontada, respiro distraída, miro entre mis ojos, maldigo ser la de siempre.

Desesperadamente camino, sonámbula y aletargada nadando en el recuerdo de los múltiples pecados de anoche y de antier también.

Y esta vez,
Pidiendo disculpas
A más de tres.

viernes, 30 de enero de 2009

Ven


A pesar de los metros, ven.
Como una orden, como una súplica,
Ven, ya sabes que te espero.

Muy lejos estas,
A lustros de mi existencia,
A pesar de los años, ven.

Ven con el viento,
Con la brisa de tu lejano mar,
Ven a mi embarcadero.

No necesitas desplazarte,
Navega en mis letras
Como un palíndromo, ven.

Los metros, los años,
Son solo un montón de palabras,
Nada es imposible, ven.

miércoles, 28 de enero de 2009

My mood today: (+)


Hoy de verdad que estoy contenta
El agua del río se calma
La arena se decanta
El cielo se despeja
El amor vuelve a mí…

¿Qué necesidad irascible tendrá esta clase de inicuo afán de ser tan inconforme?
Sobre todo cuando es por ambición, no por mi derecho innato contra el conformismo.
¡Que mis amigos me auxilien!
¡Que Dios me ayude!

¿Podrá ser que algún día asimile mis limitaciones y la imposibilidad de ser perfecta?
Más ocupada en lo que mis palomas dactilares pueden hacer debería estar.
¡Que se calle la caldera bulliciosa en mi lóbulo frontal!

Quiero simplemente fluir.
Quiero ser y estar.
Terminar sin refunfuñar el mucho trabajo por hacer.
Enviar todas las cartas pendientes de mandar.
Besar los besos postergados
Y activar los abrazos bloqueados.

Envío tiernas caricias a los que me leen o de mi se acuerdan.

martes, 27 de enero de 2009

¿Se nos está rompiendo?

Algo se está rompiendo en mi panza, algo en mis entrañas, no se si mas arriba, no se si más abajo. Solo se que duele mucho.

Empezó como dolor sordo y profundo, lo soporte así por una semana. Un día de repente, se volvió agudo, entonces grité.

Explote irremediablemente, arremetí contra los que estaban enfrente. Se me está rompiendo el amor. ¿Se nos está rompiendo?

Es por eso que me duele todo: me duele respirar y cada suspiro mis costillas se clavan, me duele pensar y en cada pensamiento hiel sube a mi boca.

Ya no te siento, ni aquí ni más adentro. Ni lejos ni cerca, solo no te siento. Casi irreal, tan dolorosamente ajeno.

No quiero quedarme en el recuerdo, no quiero que seas un espejismo. No quiero romper mis promesas, no quiero que rompas las tuyas.

Esto rebasa la realidad, y si lo dejo así se escapará de mis manos.

Pero ¿qué puedo hacer yo, desde acá, aparte de nada?

Imagina cuan triste estoy: por que a parte de frío y dolor, tengo miedo.

lunes, 26 de enero de 2009

Fantasía vs. Realidad

No hay mucho que decir…
Me siento simplemente apática y encuentro preocupante cuan fácil es volverse así.

Ya me había tardado. Realmente no quería que pasara. Te extraño, nos extraño.

No hay nada en mí que incitara a eso, ninguna justificación válida. Yo lo sé, solo es el peso de la realidad.

La realidad que nos baja de la esponjosa nube y nos arroja violentamente contra el suelo. Ya no es tan divertido. Asusta. Enoja. Decepciona. Me decepciono de mí.

Esto es la vida real.

Quizás extrañe la fantasía, la ingenuidad. Que más da.

Este es el día con día.

La solución: Crecer, madurar… y mientras el tiempo me llega tengo dos opciones: resignarme o improvisar.

Lastima que la apatía se llevo mi creatividad.

Mañana será otro día, eso es seguro; mañana tendré otra actitud, eso espero.

jueves, 22 de enero de 2009

Morena


Soy una niña morena
Hecha de barro y cal
Sin pechos, sin caderas
Sin alas para volar.

Soy la niña morena
Que una bondadosa mujer parió
De un padre narciso
Que solo egoísmo heredó.

Una niña morena
Que solo inconforme está
Que reniega de la luna
Y de sus ganas de amar

Aquella niña morena
Que su inocencia extravió
Siempre busca y no encuentra
Aquel rumbo ya perdió

¡Ay de mí, que soy morena!
¡Cuanto quisiera ser la de ayer!
La niña que nada sabía
La niña que iba a crecer.

Hoy no quisiera ser

… la que tiene sueño…
… la que tiene sed…
… la ojerosa…
… la delgada…
… tan inmadura…
… tan terca…
… así de ingrata…
… así de irreverente…
… demasiado injusta…
… demasiado ingenua…

Hoy solo no quisiera ser yo

"La canción que escribió mientras vendía su guitarra"

Todas las tardes lo veía, triste, solo, viejo y sucio, no quisiera sonar ofensiva, solo que así lo llegué a percibir al pasar.

Desde que entré a ese trabajo creo haberlo visto, era parte de paisaje urbano de aquellas calles que, hoy, muchos años después me siguen provocando un extraño escalofrío, miedo, risa, llanto, ya no se. Lo veía sentado a la puerta, a veces en un banquito, a veces en una silla de apariencia un tanto más cómoda, empezó por darme curiosidad, y los últimos días, solo tristeza.

La segunda cosa que llamó mi atención, después de su apariencia de vagabundo a pesar de estar vestido con ropas de buena clase, solo que sucias, fue un llamativo letrero en una cartulina verde fluorescente con un enorme y hecho a mano signo de pesos, y a los pies del mismo una muy hermosa guitarra, me gusta imaginar que era de Paracho, la cual definitivamente desentonaba con aquel andrajoso señor.

Por esos tiempos yo siempre andaba deprisa, casi trotando para alcanzar el transporte que me llevaba directo a casa, a comer rápidamente y de nuevo empezar la carrera de vuelta a mi trabajo, así que en ocasiones a penas si lo miraba de reojo. Pero al paso de los días unas extrañas ganas de develar los misterios que aquel hombre para mí escondía obligaron a mis pasos a bajar el ritmo y a la velocidad que me permitía la prudencia, pasaba a su lado mirándolo. Desde que mis ojos lo encontraban en el horizonte, hasta el momento en que se perdía a mis espaldas, segundos después de que pasaba a su lado. Pero su mirada siempre estaba fija en el piso, así que por mucho tiempo creí pasar desapercibida. Y por mucho tiempo, su rostro no pude ver, oculto tras su sombrero.

Un día fue diferente, algo de mi torpeza hizo que cayera sin razón aparente de mis manos mi cartera abierta regando así todas las monedas que en ella cabían y forzándome a parar justo frente a él. Fue como encontré el pretexto perfecto para detenerme muy cerca, esperando que el aire me susurrara sus secretos mientras me inclinaba a recoger el montón de monedas. Irremediablemente lo volteé a ver, y en ese momento se encontraron las miradas, y vi sus ojos… infinitamente azules como el cielo, también azules como los Blues, llenos de melancolía. Me detuve hipnotizada: no estaba tan sucio, no era tan feo, no era tan viejo, solo estaba triste, solo estaba solo… rompió el silencio diciéndome con grave voz, como salida de una caja antigua que durante siglos no había visto la luz, Niña, por una mirada de las tuyas te podría vender mi guitarra, siéntate aquí a mi lado, escúchala cantar… no pude menos que obedecer. Nos sentamos refugiándonos en la sombra de la marquesina, él en la silla, yo en el pequeño banco y tomó la guitarra con cuerpo de mujer, y me empezó a cantar. Su voz era infinita, luminosa y brotaba de su pecho como el llamado de un caracol. Cantó sobre una niña que siempre por ahí sus huellas dejaba, que a veces corría, que a veces trotaba, que todos los días entre semana pasaba; de cuerpo delgado, de piernas largas, de largo cabello, cabello de hada. Cantó sobre sus ojos brillantes, sus largas pestañas, los sueños que veía reflejados en su mirada; me cantó de cómo a su alma inspiraba, ternura, tristeza, curiosidad inmediata, de cómo imaginaba que la vida de ella, como la suya, era ingrata. Supe que esa niña era yo, nadie más. Cantó de sus tristezas, canto de amores y dolores, redujo a palabras y notas las lunas y colores… E inconteniblemente, empecé a llorar. Fue un llanto que brotó irreprimible desde mis entrañas, constante y silencioso, que como río fluía igual que nuestras penas, tan ajenas, tan diferentes, tan antiguas como el agua. Me dí cuenta de que sus tristezas eran oscuras, como las mías; no supe su edad, ni su nombre, menos el de sus enemigos… Solo supe que su voz sonaba, como mi alma sonaría si cantar pudiera. Y como mi llanto, se evaporó el dolor. Esa tarde no fui a comer a casa ni volví al trabajo. Antes de continuar mi camino, ya sin lágrimas para llorar ni notas para cantar, solo hubo entre nosotros un fuerte abrazo y un profundo “gracias” en la mirada. No hubo promesas, ni más palabras, ni despedidas. Dejé ese empleo y me mudé muy lejos.

Fue por casualidad que un par de años después volví por aquellos rumbos y pasé por su calle. Me detuve en seco cuando la reconocí y no lo vi en la puerta como antaño, además había un moño negro sobre la puerta. Me bajé del auto y toqué desesperadamente la puerta. Salió un joven no mayor que yo y cuando pregunté por él, concluyó que el hombre maravilloso del que hablaba debía ser su tío loco que antes ahí vivía. Me dijo que de él casi nada sabía, solo que murió de viejo, por causas naturales. A él, uno de sus tantos parientes, le había heredado todo con una única condición: cuando muriera, cosa que había sucedido no muchos días antes de mi visita, debían incinerarlo junto con su guitarra y unas hojas de papel. Cuando le pregunte por el nombre del difunto me dijo que se llamaba Amado, cuando inquirí por su apellido, le pareció sospechoso y no me lo quiso dar. Agradecí desconcertada la información y sin más me di la vuelta.

Había caminado solo unos cuantos pasos, cuando el joven me dijo: “Hey! niña, el viejo me contó de ti, dijo que alguna vez volverías, y también pidió que te dijera que las hojas que fueron incineradas junto con él, tenían escrita la canción que te escribió mientras vendía su guitarra”.

lunes, 19 de enero de 2009

Mi piel

Mi piel te llama. Se que no la escuchas por que estas lejos.
Repite tu nombre una y otra vez. No me deja.

No me permite poner atención. No puedo concentrarme.
Su murmullo constante se vuelve un grito. No calla.

Cuando más distraída estoy, mi atención le presto.
Solo escucho que insiste, repite y repite; llámalo.

Me dice que te llame. Sabe que a mi sí me escucharás.
Solo respondo: aguarda, espera un poco más.
Tu turno no ha llegado.

Mi piel no miente. Si estuvieras cerca sabrías cuanto de ti necesita.
Ya la has escuchado. Me delata todo el tiempo.

Basta un roce de ti piel. Basta que tu aliento la toque discretamente.
Mírala, se ha exaltado. Un poco más y se vuelve loca.

Solo siente el calor de tu cuerpo a corta distancia cuando ya está
desubicada, desbocada. Siempre me deja en evidencia.

Por esta vez, ignórala. Lo que la trastorna hoy es solo tu recuerdo.
Aún la puedo callar. Al menos un poco.

Yo se que no puedes venir.
Si hoy sabes que te llama es únicamente por que te lo estoy diciendo.

Por esta vez está bien. Pero es mejor que sepas la verdad.
Cuando aquí estés no pretendas ignorarla. Más vale que ni lo intentes.
No podrás. Sabes que de eso me encargo yo.

miércoles, 14 de enero de 2009

La Rosa


Tengo una rosa para ti,
Es del color de la sangre,
Suspira en mi jardín,
Desde su nicho ella arde.

Mi jardín es secreto,
Disfruta tus visitas,
Mi rosa aun aguarda
Invitación no necesitas.

Mi rosa te reclama,
Siempre insiste ingrata,
Que vengas algún día
A traerle serenata.

De todas mis flores
Mi rosa más florece,
Te espera inquieta,
Aun no te pertenece.

Mi rosa fue un botón
Cubierta por su cáliz,
En tus manos se volvió
Corona de manjares.

Paseando por mi jardín
A mi rosa buscaste
Y al dibujar su perfil
Su bouquet incitaste.

Mi rosa es más que flor
Es copa de dulce vino,
Embriagante Merlot,
Servido en piel de lino.

Tengo una rosa para ti
Está en el jardín secreto,
La llave concedí,
Te la regalé en un sueño.

La Rosa es para ti
Para dártela he nacido
Placer no solo para mí,
Para amarme habrás vivido.

martes, 13 de enero de 2009

Resignación

Resulta que hay días en que me empieza a parecer natural esta distancia, se que por la noche me llamarás si todo sale bien, si no hay algún imprevisto nos encontraremos por teléfono. Me dirás cuanto me amas, yo también te lo diré, poco más de una hora de novedades y palabras de amor. Después, adiós.

En ocasiones me siento tranquila cuando antes de dormir acepto sin refunfuñar que hoy no tendré mi beso de buenas noches y mucho menos una buena noche, reconozco que no recibiré ni un calido abrazo y si me va bien, las cobijas me quitarán el frío. Sin problemas.

A veces parece que admito de buena gana que no me haces falta al despertar, que ya no balbuceo tu nombre todavía dormida, que no te busco entre las sabanas ni debajo de la cama. Yo estoy tranquila.

La mayor parte del tiempo ya no sueño con llegar por la tarde, apresurada y preparar algo para comer juntos después del trabajo, sabes que eso no ha sucedido nunca; yo por mi parte ya me acostumbre a saber que está rutina tan anhelada aun falta mucho para volverse realidad. Todo bien.

Patrañas!! La resignación es para mí una imposibilidad… No estaré tranquila hasta el día en que eso y más sea el trofeo que me lleve a la cama cada noche, junto contigo y todo lo demás. Entonces sí, satisfecha y feliz.

Estigma de Amor. Kany Garcia (Fragmento)


Si miro al cielo
siempre encuentro consuelo,
porque aunque tú estés lejos,
es el mismo techo.

[...]
He vivido demasiado,
aún con tanta historia
tú estás, y permanecerás.

Te abrazaré,
y te besare en mis sueños,
despertare, mojada en tu recuerdo.
Caminaré sabiendo que un día
estuve entre tus dedos.

[...]

Mirando entre las calles
yo hallé tu silueta,
y voy desesperadamente a entregarte un abrazo

[...]

Que dificil es borrar memorias más allá del cuerpo,
convertiste el amor en todo un misterio

[...]

Te abrazaré,
y te besare en mis sueños,
despertare, mojada en tu recuerdo.
Caminaré sabiendo que un día
estuve entre tus dedos.

...

P.D.: tú sabes que puedo ser mucho más "kinky", pero eso no lo postearé aquí...

miércoles, 7 de enero de 2009

Querida Vivi…

Hace mucho que no escribo una carta a una amiga, y de hecho, nunca he escrito en estas circunstancias, así que de antemano te pido que disculpes mi falta de pericia para hacerlo, de repente me siento torpe y sin palabras.

Vivi querida, lamento mucho por lo que estas pasando, desde que me dieron la triste noticia pensé mucho en ti, en como estarías, en como te pudieras estar sintiendo. Pero ayer que te vi, por poco me quiebro al ver que tu dolor es tan oscuro como el luto que los cubre, a ti y a tu querida familia. Pude ver a través de tus ojos cristalizados cuan grande puede llegar a ser una pena, y cuan impotente se siente uno al no poder hacer algo al respecto.

En cuanto a mi, espero que mi fugaz presencia y ese único abrazo perfumado con el humo del cigarro de Fer, puedan al menos reconfortar un poco tu alma, como representación de que en mi tienes a una amiga, que aunque no es como tu y lejos está de serlo, te entiende, te comprende, te escucha y te presta su corazón para compartir esa tristeza que apenas adivina para que no la cargues tu sola, para que disminuya pronto.

Ahora más que nunca, deberías saber que aparte de toda la gente que los quiere y que no los dejará ni un momento, hay Alguien, sobre todas las personas, que nos proporciona una promesa, ese Alguien “que no puede mentir”, Dios, “ha fijado un día en que se propone juzgar la tierra habitada con justicia por un varón a quien ha nombrado, y ha proporcionado a todos los hombres una garantía con haberlo resucitado de entre los muertos”. (Tito 1:2; Hechos 17:31)

Deseo, si tu me lo permites, poder hablarte en alguna ocasión más acerca de esta esperanza que me permite seguir viviendo, con la que me es posible aclarar un poco mi mirada y la que me da el contentamiento necesario para, dentro de mis posibilidades, poder ayudar a otros.


Muy sinceramente, y con todo el cariño que hay en mi corazón para ti…

. A . K . O . M .