viernes, 27 de febrero de 2009

Mi avatar

Meez 3D avatar avatars games

Para reducir la tensión del ambiente: hago la presentación de a.K. versión avatar.

jueves, 26 de febrero de 2009

Antojo de besos

Ayer por la noche me preguntaste que se me antojaba, yo sin pensar mucho te lo dije: tengo antojo de besos. De besos postergados.

Y puede que hayas pensado en un primer momento que me refiero a los besos que te doy siempre cuando vienes a verme, con los que te recibo en la puerta mientras aún cargas tu maleta, cuando la considerable dosis de ansiedad hace que me plante imprudente frente a ti aún cuando se que, como estás un escalón más abajo, no son mis ojos lo primero que verás. Debes saber que adoro el proceso de pegar mi cuerpo al tuyo lo más posible, para que alcances a sentir lo que palpita fuerte dentro de mi pecho al verte llegar; y prosigo con mi particular ritual, ese que consiste en tomar tu cara con mis pequeñas manos y acariciar tu barba mientras admiro tus labios por unos cuantos segundos, retrasando el momento de unir nuestras bocas solo para antojarme más… para desearlo más, y entonces, sin ánimos de contenerme, te beso.

No, no estoy hablando de esos besos, hablo de las ganas que se descorchan de repente y que percibo por un súbito espasmo en mi pancita y un incontrolable arrebato de mi corazón; hablo del apetito que me causa un inoportuno escozor en mi nariz porque resulta que estas tan cerca de mí, en dolorosa proximidad y yo sin poder tocarte; es un condimentado anhelo que se empieza a cocinar en el caldo lujurioso de mi imaginación, que se sazona fértil y en estado de ebullición permanente, sin evaporarse, sin agotarse, porque es puro deseo que se pospone agonizante y se prolonga impasible por la línea etérea que va desde la carnosidad de mis labios, que pasa por en medio de mis pechos, se detiene a trepidar en mi vientre y finalmente se escabulle tibio y húmedo entre mis piernas. ¿Ahora estas recordando la explosividad de ese beso, cuando por fin ve la luz, cuando sofocamos su estrépito entre suspiros y nos rodea la bruma de nuestros ávidos alientos? Y por placentero que sea, tú y yo sabemos que no se demora mucho en convertirse en más que beso.

Espero que alcances a ver a que me refiero, finalmente ya lo sabes: tengo antojo de besos, de besos postergados, y tú me debes uno.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Esencias para llevar


Como péndulos oscilantes,
Por docenas tal cual flores,
Inmutables en botellitas de cristal
Se almacenan los recuerdos,
Agoniza mi inflamada memoria.

Son como la brisa de azahar
que salpica el rostro
cuando viene el aire
y te embriaga con
jugo de limón.

Como la sal que se adhiere
Terca en la piel
Cuando nadamos ingenuos
En un mar poluto
De peces y barcos petroleros.

Como el rescoldo dulce
que deja el Amaretto,
de aromáticos frutos
Que aletargan la lengua
Y desinhiben el deseo.

Como la cicatriz
Que adorna mi rodilla derecha
Que me hice cuando niña
Jugando con varoncitos
Al futbol.

Son mis recuerdos,
Farolitos apagados
O cirios inagotables.

Clandestinos prófugos
De los buenos modos,
Impertinentes pensamientos
Que incansables me perseguirán
Hasta el día en que se me funda la luz.

lunes, 16 de febrero de 2009

Memorias (I)

Como leve brisa que besa mis mejillas, tengo fresco el recuerdo del día en que te conocí.
Éramos poco menos que unos chiquillos, parece poco el tiempo que ha pasado pero cuanto hemos cambiado. Lejos estamos de ser a simple vista los mismos.

A paso lento se apodera de mí la dulce sensación de verte por primera vez, el encontrar una cara nueva entre las habituales, y descubrirte a ti, como un nuevo soplo del viento que pasó a refrescarme. Como siempre llegué tarde. Me senté dos filas atrás de ti. Apenas si pude apartarte de la vista y te juro que intenté ser discreta. Ahora se que en ese entonces no dominaba el arte del disimulo. Descaradamente te observé, descaradamente te escruté, descaradamente me enamoré de ti, desde ese momento y hasta siempre. Era niña, ya no lo soy, al menos ya no tanto.

Y en voz baja pronuncie mi juramento, el más intimo y antiguo anhelo: “Yo lo quiero para mi”. Aún retumba y hace eco en mi cabeza. Me propuse que serías mío desde ese momento. Y aunque solo me permití tenerte como mi mejor amigo, no sabes cuanto te quise. Ni siquiera lo puedes imaginar. Hubo muchos otros amigos, hubo otros tantos amores, pero desde que te presentaste en mi vida, no ha habido ninguno como tú, nunca igual, nunca me pude despojar de tu recuerdo de caramelo. Mi amigo, mi hermano, primer amor, de todos el más perenne. El recuerdo más noble, mi última parada en la estación de la inocencia.

Difícil de creer que después de muchos años, estoy a pocos pasos de realizar mis deseo. Nadie lo cree, menos yo. Hoy eres mío, y no hace más de 24 horas aún estábamos en mi cama, conteniendo la respiración y ahogando los gemidos incompletos, descansando los besos que aún no gastamos e imaginando lo que sería por fin estar juntos, sin tener que decir adiós nunca más.

Siempre en mi memoria estas, amor mío, desde aquel día hasta la noche de anoche, recuérdame siempre también.

viernes, 13 de febrero de 2009

En espera


Descansaré en los brazos de la memoria
cuando vague desnuda por los mares arenosos
de la playa lejana que no nos conoce,
de las luces que no iluminan nuestros pasos.

En silencio caminaré los recuerdos
que nos unieron, deseando imposibilidades
que son palabras sin letras y miradas sin ojos,
soñando con que algún día volveremos atrás.

Pero un secreto orgullo se oculta tras murallas
por saberme de antaño tu amiga,
tu casi hermana, tu amante improbable,
Tu muñequita de trapo entre telarañas.

lunes, 9 de febrero de 2009

Dolencias

Tengo mis muy particulares dolencias. Hoy es el descarado espasmo en mi vientre. Dicen que se quitan con los años, que inexorablemente me llegarán. Ni una pastilla, ni tes de hierbas, ni tes de olores, nada me lo quita. Me doblo en tres irrefrenablemente. Casi grito. Mi vista se nubla. Dejo de respirar, y entonces, fuertemente, suspiro. Al describirlo se confunde con goce, pero no me equivoco, es dolor. Por dos minutos, ya pasó. Dos minutos más, y otra vez. Mi piel se eriza violentamente, hasta eso duele. Dicen que se quita con calor. Yo lo he intentado todo…Menos lo que entre susurros las casadas dicen: cálido placer de amor.

viernes, 6 de febrero de 2009

Oyendo ruidos

Oigo un tren, se está alejando. Oigo una sierra, está cortando. Oigo una voz, está cantando. Oigo mi corazón, está amando.

Este inicuo corazón que palpita y desparrama, salpica y charpéa, endulza y empalaga.

Un pequeño corazón de apenas tres pulgadas, que bombea y no se cansa, que hace ruido sin querer. ¡Ay, que me delata!

Hace ding-dong, hace tic-tac, hace miau-miau, me deja en evidencia. Este corazón, sin pies y sin cabeza.

Si te quedas calladito Corazón, te regalo una paleta, pero calla por favor, oigo que entran por la puerta.

Noctiluca recién bautizada



Me quedo más que triste,
Soy honesta al decirlo.
Pues descubro que el amor que algún día conocí,
Se guarda en el baúl de los recuerdos.

Ya lloré suficiente.
Me sacudo las lágrimas.
Despabilo los sueños.
Mañana volveré a llorar.

Pero me vestiré de fiesta
Y colgaré en mis lóbulos
El dulce sabor de su beso
Que se mece en mi memoria.

Para mí, hay fiesta todos los días.

Perenne será el vestido,
Y perpetuas en mis pies las zapatillas
Escarchadas en azúcar
Que me regaló a su paso.

Y es que un súbito monzón se lo ha llevado,
Las cosas han cambiado,
Pero que una vez me hubo amado
Ninguna ley podrá cambiarlo.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sonámbula aletargada

Fui, vine, vino, no está, nunca ha estado, ya se fue. Lo busqué, me buscó, no estuve, no estoy.
No comprendo.

Esta lucha veleidosa en mi vientre, que desangra mi paciencia y cuestiona mi cordura.

Estoy, ¿Cómo y donde? Camino atontada, respiro distraída, miro entre mis ojos, maldigo ser la de siempre.

Desesperadamente camino, sonámbula y aletargada nadando en el recuerdo de los múltiples pecados de anoche y de antier también.

Y esta vez,
Pidiendo disculpas
A más de tres.