martes, 26 de mayo de 2009

Canta para mi

Canta para mi como anoche,
a plena luna,
a medio bosque
bajo el toldo estrellado
y entre curvas, cantemos los dos.

Canta para mi,
para arrullarme y no dormirte,
Para amarme porque quiero,
y también quiero oírte
con canto y percusión.

Canta con tus manos,
canta que en tu abrazo
despacito y abrigado
tu canción
se vuelve mía
porque eres otra vez el corazón.

Canta agotado
que en tu pecho
aun cansado
se me olvidan tus tropiezos
y retomo mis derechos
de delirios compartidos
y regazos de amor.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Amor de Tarde

Mario Benedetti
(14/09/20 - 17/05/09)

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

jueves, 14 de mayo de 2009

Anatomista


Anatomista que ayer me examinaste
hasta encontrar la razón de mis penas
que encontraste más que buenas razones
para pensar que las penas son buenas.

Anatomista que ayer mismo curaste
y examinaste mis entrañas con tu bien criterio
hallaste no enfermedad sino canciones
y de mis delirios el desfiladero.

Anatomista bárbaro que artífice resultaste
que más que ser medico espeleólogo pareces
cuando exploraste mis cuevas y depresiones
la tierra virgen que ni siquiera mereces.

Anatomista solo un sueño fuiste
porque en todo caso ahora solo eres enfermero
que solo imaginé lo que ayer hiciste,
al paso de las horas desapareces entero.

viernes, 8 de mayo de 2009

Tómalo o déjalo


El fulgor avellana
de mis ojos oblicuos
coronados con
rebecos abanicos
de pestaña acariciar.

La estatua del cuello
de musa bruñida,
cobre labrado por
virtud altanera
de continuo calar.

El olor de mi cabello,
tinta ceniza
y humedad vegetal,
de celosas cardas en
contienda inmortal.

El vértigo mórbido
precipitándose
al palpitante risco
entre mis pechos,
esternón pa’ curar.

El efecto comba
de mi cuerpo
cual Teresa de Bernini
en beato estertor
a la hora de amar.

La brisa pelusa
que viste mi piel,
erizable hebra
tapiza-desnudos
en diario pulular.

La cárcava infinita
de mi ombligo
sin fondo
en vientre lozano
y dispuesto frutal.

Mis piernas de bambú,
fervientes encaramadas,
lo diminutos de mis pies
en sigilo y desenfado
de andariega eventual.

El sendero marcado
como cordillera a la espalda,
sensible y palpable
camino de ensalmos
y rosario vertebral.

lunes, 4 de mayo de 2009

Helada



Moriré,
como la ingenua y soñadora rosa
que fue a nacer inoportuna
en un jardín prohibido
durante aquel crudo invierno;
E iré a dormir sola
en los brazos del Seol,
como un ser anónimo más,
fantasmal viento
que reside en el susurro de la noche
y se pierde para siempre en la reverberación
de la tardía mañana.

Hasta nunca, blanca luna.
mis ojos se cerrarán con tu imagen
como último recuerdo.


http://www.metroflog.com/-bonii-/20090223/undefined/?pos=20090302&nf=
(imagen de bonii)

Soy una extraña

Soy una extraña que duerme
Con la luz encendida
Y abrazada a la almohada,
Llorando…

Que despierta sin sueño,
Se arregla y se peina,
Anda tranquila,
Y llega temprano…

Que no desayuna,
Solo bebe agua tibia
Con el jugo de un limón,
Y lo hace cantando…

Soy una extraña
En este cuerpo, con esta vida,
Y hoy soy la que estoy,
Solo que no lo había esperado.